AAVV SAN JULIAN
viernes, 20 de febrero de 2015
domingo, 15 de febrero de 2015
SE CREÍA QUE ERA SUYA, PERO ESTABA EQUIVOCADO....................ES DEL PUEBLO.
Hoy hemos participado en un hecho histórico, plantando árboles donde los hubo, recuperando patrimonio público para que San
Julián vuelva a disfrutar de su entorno originario. En un país que se desertiza
a ritmo preocupante no es ninguna tontería regenerar áreas verdes con frondosas
arboledas que pongan freno al desierto, riadas y demás efectos devastadores
provocados por este disloque climatológico que hemos dado en llamar cambio
climático; no sé si seremos capaces de frenarlo, pero lo que sí hemos frenado
hoy aquí, es el egoísmo de quien
pretende apropiarse, con un contrato de arrendamiento caducado, de lo que no es suyo, de lo que es del pueblo.
Y eso, en los tiempos que corren en este país empobrecido por estas conductas
faltas de escrúpulos y de ética que a todos/as nos avergüenzan como españoles/as,
ya es bastante. ¡Que cunda el ejemplo!.
miércoles, 21 de enero de 2015
RECORDANDO.
EL PUTO AUTOBÚS
CONCHA
CABALLERO. EL PAÍS-27 SEPT 2013.
Me llama
una alumna de mi instituto. Acaba de terminar el bachillerato con matrícula de
honor y ha obtenido unas notas de selectividad que le permiten escoger la
carrera que deseaba. Me dice que se ha matriculado en la UNED, la Universidad a
Distancia, y le pregunto extrañada por qué.
—Me hubiera gustado conocer el ambiente universitario pero no va a
poder ser.
Me explica que su padre y su madre están en paro. Han estado
haciendo cálculos y no pueden pagar los ciento y pico euros mensuales que
suponen el desplazamiento diario desde Coria del Río a la Universidad Pablo
Olavide. Le contesto que no se preocupe, que estoy segura de que le concederán
la beca que ha solicitado, que si no se la conceden a ella con su magnífico
expediente y su situación familiar, no habrá becas para nadie.
—Ya lo sé —me contesta— pero el problema es que las becas no
empiezan a pagarlas hasta febrero o marzo y no podemos adelantar ese dinero.
Le digo que hay algunos fondos para esas situaciones. Me dice que
ya ha preguntado y que están saturados. Me ve tan afectada que es ella la que
se dedica a animarme.
—No te preocupes. Es solo una racha de mala suerte. El año que
viene será distinto. Ya verás.
A los dos días me encuentro en la puerta del instituto a una
pareja de jóvenes estudiantes que terminaron también el curso pasado con
estupendas calificaciones y una inesperada historia de amor. Los hacía en la
Universidad pero me dicen que han venido a matricularse en el único ciclo
superior de formación profesional que existe en la localidad, el de
Informática. Algo totalmente ajeno a sus aspiraciones y a la orientación de sus
estudios. Me cuentan exactamente la misma historia. Los pocos kilómetros que
separan este pueblo de la ciudad de Sevilla se han convertido en un foso
insuperable. El pago de las becas se produce con retraso y eso les obliga a
adelantar un dinero que no poseen. Siento una profunda rabia.
—No pasa nada. De verdad —me dice él con más convencimiento que
ella—. No vamos a perder el año. Vamos a buscar algún trabajillo y ahorrar para
poder empezar la carrera el próximo curso.
Frente a los cristales de
secretaría está la madre de uno de los alumnos del centro. Tanto ella como su
marido están parados desde hace más de tres años. Les pregunto si ha mejorado
la situación.
—Bueno… vamos tirando. Tenemos la suerte de tener la casa pagada y
mi padre se hace cargo de los gastos extras, que si unos zapatos, una
equipación… nos arreglamos con muy poco.
—¡Ojalá las cosas mejoren! —le digo sin mucha convicción—.
—¡De verdad! Todos los días cuando me levanto me acuerdo de los
que no tienen nada, asegura.
Me hace sonreír el optimismo histórico que nos permite sobrevivir
y esa compasión que quita peso a las penas propias.
En la sala de profesores discutimos las actividades extraescolares
para este curso. Mejor dicho podamos, recortamos, escatimamos las que se solían
hacer en años pasados. Recordamos con humor cuándo proponían ir a Cancún o a la
Riviera Maya. Ahora ir a Granada ya es un lujo y las actividades son muy
modestas: visitar algún museo de Sevilla, asistir a una función de teatro o
participar en la feria del libro.
—Aún así habrá alumnos que no podrán pagar el billete del autobús
—nos advierte alguna compañera.
Antes Sevilla estaba muy cerca, ahora muy lejos. El modesto
autobús al que apenas prestábamos atención juega ahora un papel determinante en
cientos de vidas. Nunca pensé que subir a un autobús o a un vagón del metro
llegase a ser un problema. Era el dinero menudo que volaba de nuestros
bolsillos sin saber cómo. El mismo que hoy se cuenta, se mide, se planifica.
Camino de casa observo a los viajeros que esperan en la marquesina
con cara de indiferencia. Desde luego no son privilegiados. Como siempre, el
conductor ha ocupado buena parte de la calzada e interrumpe el tráfico hasta
que embarcan todos los viajeros. El vehículo va casi vacío. No sabe que se ha
convertido en un nuevo símbolo de la escasez. El puto autobús.
domingo, 28 de diciembre de 2014
AMBIENTE NAVIDEÑO: CHOCOLATE, DULCES Y VILLANCICOS.
Chocolate y dulces tradicionales para quien quiso participar, todos estaban invitados.
Pero aún existen voluntades secuestradas.
Los excluidos lo son por decisión propia, aquí no vale nadar y guardar la ropa.
Hay trenes en la vida que solo pasan una vez, o te subes o lo pierdes definitivamente.
San Julián perdió muchos trenes, pero este, el de la libertad y la participación, en el que ya estamos subidos, con su locomotora a todo vapor, es ya imparable.
lunes, 22 de diciembre de 2014
miércoles, 10 de diciembre de 2014
SAN JULIÁN: UNA REALIDAD QUE INCOMODA.
Hemos puesto el patrimonio municipal en San Julián al servicio de la cultura, del diálogo, del entendimiento. Nuestras puertas están abiertas a cualquiera que proponga iniciativas en este sentido. Sr. Lozano no vamos contra nadie, simplemente buscamos la legalidad, el conflicto al que usted alude, es su conflicto, lo crearon ustedes dándole alas a la sin razón o es que ya no se acuerda de aquel vídeo de Pilotix, en el que recordando la resistencia gala contra el imperio romano, nos presentaban a un jefecillo tribal que más que con la poción mágica de la marmita, fue con el pucherazo del voto fraudulento como había conseguido mantener el dominio de su aldea; aquél héroe prepotente que no paraba de recordarnos a todos que aquí mandaban "sus cojones", hoy ya despojado del poder por la Ley, enrabiado y convertido en víctima por ustedes mismos. ¡ Que pobreza de ideas y que falta de rigor en el análisis político!. No podemos pedirle peras al olmo.
Marmolejo no se merece una casta política, sino políticos con casta, con ganas de trabajar por el interés general y el bien común, que no nos consideren a los ciudadanos como simples muñecos que les damos el voto cada cuatro años, no se puede engañar a la gente prometiendo emprender lo que no se tiene intención de acabar, Sr. Herrera usted conoce bien que el conflicto de San Julián no es de ahora, ni nuestro, sino de antes y de quienes, a usted también, intentaron amargarle la vida, se trata del mismo odio y del mismo origen; por ello intentó echar una mano, pero muerto el perro, se acabó la rabia, perdió su rabia y su objetivo, se quedó sin norte, olvidó sus promesas y compromisos, buscó relevo, se quiso ir pero no se va, en fin, dejó a la vista su particular interés por la política local. Parece mentira que ahora, en lo que antes tanto le distanció, vaya de la mano y consensúe con el Sr. Lozano en pleno su análisis sobre la situación en San Julián, eludiendo la responsabilidad de despejar dudas sobre la legalidad de una gestión de lo público aquí, sabiendo de sobra como se ha gestionado esto durante tantos años, en concreto, por poner un ejemplo que a usted le atañe directamente, la manipulación del censo electoral con los empadronamientos irregulares que, posiblemente, le haya impedido a su grupo político ganar las elecciones en dos ocasiones, en este Poblado.
Tenga usted memoria y no olvide que cuando ha venido a San Julián no se ha llevado bofetadas, sino votos que al igual que en Marmolejo no querían lo que había.............y siguen sin quererlo.
Nuestro arbolito de Navidad, con toda su vida y su ilusión por delante.
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